miércoles, 6 de noviembre de 2019

ASISTENCIA

ALEGREMENTE DESCARADO

   Y afecto...
 
   -Eh, cuñado, ando todo tenso por el ejercicio. Usa esas manos mágicas sobre mí otra vez, ¿no? Dame un masajito... completo.
 
   ¡Hijo de perra usando esas pantaletas!, piensa inquieto lanzándole miradas a su mujer que cocina sin prestarles atención. Ahora el maricón ese quiere que, a cada rato, le meta dos dedos...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario