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viernes, 1 de noviembre de 2019

LA NOCHE DE LOS INSECTOS SOBRENATURALES -01x07

10 DE OCTUBRE

   Es que hasta los cadáveres enterrados a la ligera estaban...

   Vamos a estar claros, todo el mundo le tiene miedo a los insectos. O casi todo el mundo. O, al menos, la gente común y corriente. Uno puede luchar contra unas cuantas hormigas bravas subiéndote por el cuello y la espalda, con una nube de zancudos (escapando a toda prisa), con o una o dos arañas de esas negras, peludas, grandes y con ojos que lanzan rayos, pero no con una multitud de ellos. Menos con especies horripilantes como las cucarachas. Cuando estas alzan de pronto el vuelo no hay valor masculino que dure. Y este, los insectos, fue el enemigo a enfrentar en el episodio ocho de la primera temporada de Supernatural.
   Recuerdo que viendo el episodio hace tiempo con una amiga, fan del programa según ella por mi culpa, esta se molestó porque el hombre que ve al compañero caer en el pozo al comenzar el episodio se tardó toda una vida y media en conseguir y regresar con una cuerda para sacarle aunque este gritaba. Me tocó explicarle que nadie espera, en verdad, que una persona sana y normal, en un mundo normal, muera en minutos en un simple hueco. Pero si, los hermanos van a investigar estas muertes y encontramos montado el escenario de la película Poltergeist (la primera, una joya del terror), con la constructora, la tierra con una historia de atrocidades y la ira de los difuntos que lanzaron una maldición.

   Estrictamente hablando enfrentaban algo nuevo, no un fantasma, no una criatura sobrenatural ni un demonio. Era una maldición, llegaron a un lugar maldito (me encanta esa expresión, un lugar maldito); algo que no puede resolverse desenterrando algo, quemándolo o exorcizándolo.

   Me reí antes, y ahora otra vez, viendo a los hermanos encarando la insinuación de que son pareja; Dean nunca lo toma a bien, ni siquiera como juego. Me pregunto si fue algo casual, del guión, o ya sonaba a los libretistas por ahí que existía en Wincests, el cual nació prácticamente con la serie (de hecho se sostiene que el programa sería sobre dos amigos reporteros viajando por el país, pero que en tal esquema quedaba dibujada una relación homosexual por el tipo de vida que llevarían y quisieron resolverlo haciéndolos hermanos; suena extraño dado el cómo resulta todo en la quinta temporada). Me reí una barbaridad con lo de Dean queriendo probar la ducha de la que tanto escuchó hablar en esa parrillada a la que se colaron.

   Bien, sospechan de alguien manipulando a los insectos y creen que es el hijo del promotor, un chico callado y que vive en tensión con su padre. La trama era propicia para que Sam expresara que entiende, que los padres asfixian y que nunca se hace lo suficiente a sus ojos, que lo mejor es poner distancia. Como irse para la universidad. Dean piensa que no, que la familia debe mantenerse unida y ser más fuerte así. Se nos dice que Sam es el hijo que se fue, Dean quien se quedó luchando junto a su padre (algo muy bíblico, El Hijo Pródigo, la verdad sea dicha, mirando en retrospectiva y pensando en la quinta temporada). Parecía el típico drama americano, con Sam pensando que Dean era el hijo perfecto al que ama el padre (¡qué sorpresa nos llevaríamos luego, ¿eh?!); hay tensión entre ellos mientras encaran esa dualidad, y uno pensaría que era todo. Repito, el típico recurso gringo. Pero no, esto será de importancia vital en el futuro.

   Al final, cuando padre e hijo se llevan mejor, y Sam renueva sus deseos de encontrar a John y disculparse, uno piensa que si, que era eso (que no lo es, el problema entre John y Sam es más serio), pero sabemos cosas inquietantes. El día que deja a la familia y la cacería, John le dice que si sale por esa puerta no vuelva. Sam se larga y no habla más con su padre... pero tampoco con Dean. Los hermanos también se distancian hasta el momento cuando el mayor aparece en su cocina diciéndole que John desapareció en una cacería.

   Me lo pareció sólo a mí o la resolución del problema, encerrados en aquella casa acosados por los mortales insectos que se irían con la luz del día (sólo había que aguantar), ¿no se parecía mucho a ese episodio de Los Expediente Secretos X cuando Mulder y Scully van a una reserva forestal apartada y aquella luciérnagas chupa fluidos casi los matan y se salvan, apenas por un pelo, y porque son los protagonistas, porque acaba la noche?

   Ahora un punto ambiguo, y no sensual o sexualmente hablando. Esa familia casi muere porque el chico no escucha el consejo de Dean y si el de Sam, cuando le dice que mienta para sacar a todos de la casa. Y no podemos caer en la tontería de decir que el papá tenía la culpa por no escuchar que venía el Coco (Homero Simpson es el único que escucha al respecto y se moviliza, el resto de los mortales lo pondríamos en duda); en el mundo real donde se mueve ese señor no hay maldiciones ni insectos asesinos, él piensa como razonaría cualquiera de nosotros. Que fue lo que Dean entendió. Repito, escucha a Sam, dice la verdad y casi pelan gajo todos ellos. ¿Acaso la moraleja es que todo lo que pueda arreglarse fácilmente con una mentirijilla que funciona es preferible a una verdad amarga y estéril?

   Eso escapa a mis parámetros morales. Morir porque se dice la verdad sólo a Jesús le tocó. Y eso, murió.

sábado, 12 de octubre de 2019

GENTE GUAPA, GENTE FEA...

10 DE OCTUBRE

   ¿Cuándo sería eso?
 
   No hablaré mucho del inicio de la temporada final de Supernatural, tan sólo diré que fue un capítulo lleno de acción, con zombies, y de peligros sugeridos a futuro como caimanes esperando en los recodos de un río, como la herida de Sam en el hombro al dispararle a Chuck, saber que la jaula fue abierta en el infierno y que Miguel salió todo resentido (imaginamos que también Adam), y hay un admirador de Dean de cuando torturaba gente en el Infierno junto a Alastair, y esas almas ahora andan por ahí.
 
   Me encantó este Jack, ya no hijo de Lucifer, sino poseído por un demonio, uno que se alía y ayuda de una manera cómo muy fácil, me recordó a Ruby al principio y a Meg poco después. Fue el muchacho de lo más chusco y carismático. Con Castiel evitando mirarle, y este haciendo migas con un hosco Dean. Todos estos seres sobrenaturales terminan gravitando hacia el mayor de los Winchester. Dios, esos tres momentos de comedia... la mujer cuando enfrenta al ángel, al fantasma y al tipo que dice que le disparó a Dios; cuando le dicen a esta que no cuente nada de los fantasmas, la puerta del Infierno ni de los ángeles que andan por ahí porque “podría” causar pánico, y el Jack demonio gruñe un “¿podría?”. Y el momento cuando Dean le pregunta a Castiel si todo está bien, este dice que si, pero, y va a contar algo más y Dean le corta con un bien, bien, y se va, con el Jack demonio diciendo “guau, qué incómodo, ¿quieres hablar?”. Me recordó un poco al Flash de La Liga de la Justicia.
 
   Fue un gran inicio de temporada... Como siempre, estos condenados sí que saben hacerlo.  

LA NOCHE DE LOS INSECTOS SOBRENATURALES -01x07

jueves, 3 de octubre de 2019

LOS WINCHESTER Y EL HOMBRE DEL GANCHO -01x07

10 DE OCTUBRE

   Dean en un campus universitario, ¿lo imaginan?

   No saldría de un relajo de camas. La escena en la fiesta donde está la chica que le mira, catira, joven, sexy, con un taco de billar en una mano y una cerveza en la otra, creo, toda dispuesta, y él teniendo que ocuparse de otra cosa indica todo lo que pudo pasar. Si fuera un relato de ficción, de esos que hay miles y miles en la red casi desde el inicio del show, leeríamos que andaba saltando de cama en cama, de damitas y sujetos, de compañeros de dormitorio y hasta profesores que enloquecerían con su encanto. Porque Dean da ese tipo. Claro, habría terminado en la cama con un Sam de un universo paralelo donde no son hermanos o en un descarado Wincests, “corriente literaria” que también viene desde el principio aunque no lo supiera en ese entonces. Con esa cara, facha y actitud, ¿cómo habrían podido detenerle?

   En el séptimo episodio de la primera temporada volvemos a encontrarnos con un fantasma. No uno furioso porque está muerto, este ya lo estaba de antes, era un perro rabioso. En un campus universitario la chica buena, hija del pastor local, es un premio para los chicos; una amiga le insiste en que se divierta. Este chico quiere meterle mano y comenzamos a ver la figura que aparece y desaparece con un gancho en la mano. Y hay que hacer un aparte, ¿es necesario que cada vez que se cuenta esto, y el muchacho quiera meter la mano en el tirante del sostén, la chica se enfade como si hubiera pensado que iban realmente a ver las estrellas? ¿Es demasiado pedir ver una reacción nueva? Algo así pasa ya en las películas, un villano poderoso va acabando con todos, aparece un personaje protagónico y en lugar de terminarlo de una vez le arroja a un lado y sigue. ¡Eso ya está demasiado visto! En fin…
   Ese ser que aparece y desaparece obliga al chico a salir del auto y le ataca. Faltó ver la muerte del muchacho, una falla grande en un programa de horror, pero quisieron añadirlo en suspenso cuando ella escucha los roces sobre el vehículo y sale para encontrarle muerto, colgando y con la mano provocando el sonido. Eso, y la chica asesinada a su lado en el cuarto oscuro, con un mensaje escrito en sangre, “¿No te alegra no haber encendido la luz?”, son, junto al asesino de garfio y que ocurra en un ambiente de gente joven, los clichés básicos de las leyendas urbanas, como vimos en la película del mismo nombre, la primera, Leyendas Urbanas (que no fue mala), y más tarde en Sé Qué Hicieron el Verano Pasado, la primera, donde estaban dos queridos y olvidados actores, Freddie Prinze Jr y la maravillosa Sarah Michelle Gellar. Ah, ese par... para mí que alguien los maldijo, algún envidioso. Los Winchester debieron investigarlo.

   El caso es que aquí no se trata de un asesino normal, es un fantasma, y se sabe, dicen los chicos, al sentir el olor a ozono en el cuarto. Aquí entran en juego los nuevos elementos de la mitología del programa; fuera del olor, las balas de sal que no matan pero ahuyentan fantasmas, el saber que no basta con desenterrar los cuerpos y quemarles, hay que destruir todo lo que hayan dejado por ahí (me pregunto si en los países donde se tiene la costumbre de conservar los primeros dientes de bebé, no se estará gestando un ejército de espíritus). Por el tipo de muertos saben que se castiga la vida poco proba y creen que el pastor es quien usa o está poseído por el fantasma. El cual era un clérigo un siglo atrás que asesinó a no recuerdo cuántas mujeres por llevar vidas disolutas, usando un gancho que tenía por mano. Detalle que de por sí debió hacer sospechar a su congregación. Cuando notan que el hombre no es el responsable, ya que él mismo es un hipócrita, entienden que es la joven y es por el gancho de plata que deben buscar y destruir, sabiendo que fue fundido y convertido en otra cosa. Ahora bien, buscan esa cosa para quemarla, disolverla, ¿ya no debería haber desaparecido el fantasma en la primera fundición? ¿Acaso las llamas deben llevar necesariamente sal para que funcione? Sabemos que no, ya que cuando escuchan que alguien fue incinerado allí termina el asunto, ¿entonces?

   La chica estaba interesada en Sam, este también, y Dean pareció tener esperanzas de que su hermano echara una canita al aire, seguramente pensando que eso era lo que tenía a este tan mal que ni dormía. La escena final cuando les ve por el espejo, casi esperando que Sam la bese pero este se despide y aleja, y tuerce la boca, fue genial. Me gustó esa toma del Impala alejándose por otro camino de esa Norteamérica que recorren luchando contra lo sobrenatural, escuchándose buena música... ¿cómo no iba a convertirse en una serie de culto?

   Este cuarto fantasma, vengativo y furioso, deslinda aún así de la Dama de Blanco que castiga a cualquiera que considera infiel en una carretera, del chico ahogado que busca una venganza personal y la del espejo que castiga las malas acciones de quienes la convocan. Este castiga también, pero ya era un demente antes de morir, así que sus intenciones nunca fueron de fiar. 

GENTE GUAPA, GENTE FEA...

viernes, 27 de septiembre de 2019

10 DE OCTUBRE

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   Un día sobrenatural...

   Ya tiene fecha de inicio la décimo quinta y última temporada de la serie de los hermanos Winchester, Sam y Dean, acompañados del angelito de la guarda de este último, Castiel. Y todo parece indicar que sí, que enfrentarán cada cosa, peligro y entidad a la que vencieron previamente. ¿Regresarán los peligrosísimos Caín, Abaddon, Alastair, Azazel, Ruby, Dick, Eva y demás? ¿No sería genial? ¿Algo así como la Legión del Mal en plena sesión como cuando los dioses antiguos fueron liquidados por Lucifer en la quinta temporada?
   Caín me había caído bien al principio; hasta cuando intenta matar a Dean... Bien, ya habíamos tenido un adelanto de esto cuando Crowley, para obligar a los cazadores a actuar de cierta manera, iba leyendo los libros del Evangelio Winchester e iba matando a la gente que salvaron, comenzando por el chico del wendigo y Sarah, una de la primera féminas por las que se interesara Sam después de la muerte de Jessica. Como lo odié en ese momento, me refiero al Rey... aunque su debilidad por Dean siempre hacía que lo perdonara.

   10 de octubre, todo comienza de nuevo... e inicia el final. ¡No, no es justo! Todavía lloro. Ya me veía agonizando dentro de muchos años, todos viejo y decrépito, mis tátara tátara sobrinos-nietos alrededor de la cama y yo diciéndoles “apártense que me tapan la pantalla y ya va a comenzar Supernatural”. Seguro que a los sesenta o setenta, Jensen Ackles se verá igual de genial. Eso sí que nunca fue justo para el resto de nosotros, los mortales. 

LOS WINCHESTER Y EL HOMBRE DEL GANCHO -01x07

martes, 27 de agosto de 2019

SAM, DEAN Y EL ASUNTO EN SAN LUIS -01x06

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   O el caso de los dos Dean...

   El episodio sexto de esta primera temporada fue antológico, ocurre el famoso incidente en Saint Louis, el cual perseguirá a los hermanos hasta el final de los tiempos (como cuando uno se rasca y dice feo a la suegra en una cena familiar; eso no se olvidará jamás); un encuentro con la ley que convierte a uno de ellos en un peligroso criminal. Chapita de la cual ya no podrán escapar. Ocurre en la primera temporada y los perseguirá hasta el tiempo de los leviatanes. Fue, igualmente, un episodio que odié en su momento. ¡Cómo le hacen eso a Dean!

   Enfrentamos a un nuevo villano sobrenatural, un mutante, algo que nació como hombre y fue cambiando en algo horrible. Como lo explicara él mismo. Eso está bien, sentirse mal por el rechazo, la discriminación y hasta la persecución, ¿pero de dónde sale lo siniestro, lo de matar y lastimar a mujeres haciéndose pasar por el novio o el marido, condenado a estos a pagar cárcel? Si se lo hiciera a alguien que va a agredirle, todavía habría una justificación de defensa propia, ¿pero así? ¿Nada más de ser rechazado? Joder, si uno puede cambiar de forma, ¿por qué no acabar con el problema? Fácilmente puedo vislumbrar una vida “robando” una fachada como la de Dean Winchester (si, ese Jensen Ackles tenía una linda cara de muchacho, guapo y atrevido, que sólo mejoró con la edad).

   La criatura es un transformista, como le llaman en este episodio, variando luego a un “cambiaforma” (que suena mejor, lo otro tiene ciertos tintes negativos de sexualidad), como les conoceremos para siempre, luego. Ya le tenemos a él, una criatura capaz de transformarse en cualquiera al que toque, robando además sus pensamientos, su personalidad. Y aquí ocurren cosas que son parte del cannon del programa y su mitología:

   Sabemos que Dean se sintió abandonado por el padre, a quien sirvió como fiel soldado, y por Sam, el chico al que tuvo que cuidar desde bebé. Todos se fueron a hacer sus vidas sin decirle ni siquiera adiós. Se siente herido y rechazado (¡y no anda matando a inocentes!), aunque se lo guarda para sí.

   La mayor preocupación de Sam es saber qué fue de Dean, como lo es de Dean el correr en auxilio de Sam; esa siempre será una constante independientemente de lo que esté ocurriendo.

   Dean, cuando quiere (y cómo no), impresiona a la chica de turno con sus chulerías, aún a una que desconfía de él. Aunque en este caso fuera el cambiaforma. Es que con esa cara, esos trucos y seguridad en sí, se entiende. Lo notable es lo mucho que transmite esa cara bonita.

   Y ahora es un prófugo de la ley, por ahora él, luego Sam le acompañará en la distinción. Algo que no entendí bien hasta la llegada de los leviatanes. La lucha de los hermanos contra lo sobrenatural es una lucha solitaria. Dos contra el mundo, uno que no sabrá todo lo que hicieron por ellos. Nadie de autoridad, nadie que pueda influir en otros debe saber de esa batalla. Nadie que pueda creerles y ayudarles haciéndoles la vida más fácil. Esa será una constante siempre. Puede que alguien les crea, pero lo callará.

   No tenía en la memoria esa pelea entre Sam y Dean, el falso Dean, cuando este le recuerda que nunca pudo ganarle, ni de niños. ¿Peleaban mucho los hermanos?, ¿Dean le daba lecciones de lucha? Como sea, esto también se verá más adelante. Más de una vez. Los intercambios verbales y los físicos entre los dos. Doloroso siempre.

   Debo confesar, al respecto, que uno de mis mayores placeres es ver qué tan peligroso o feo es el peligro de la semana; observar a Dean coqueteando y haciendo el tonto a ese respecto para desesperación de Sam; y me gusta cuando luchan casi coreográficamente contra enemigos en común. Y me encanta cuando discuten, a veces en broma, otras con sentimiento, pero especialmente con resentimiento. Que los hay entre ellos. Son de mis momentos especiales. Aunque estoy parcializado. Soy total y completamente deanista.

   Me gustó esta criatura de ojos plateados y siniestros, que da base a otro mito urbano, que los ojos pueden reflejar más de lo que se piensa, igualmente que los perros pueden sentir lo sobrenatural. Y que la plata sirve para muchas cosas. Era este el segundo “monstruo” en aparecer, el primero fue el wendigo.

   La discusión sobre si Sam miente o no, fue incómoda y existencialista; si, actuaba como un mentiroso ocultándole todo a sus amigos, especialmente a Jessica, pero también puede alegarse que aquello que no se dice no es técnicamente mentira. ¿O sí? Eso siempre confunde. 

10 DE OCTUBRE

martes, 6 de agosto de 2019

LA BATALLA FINAL DE LOS WINCHESTER

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   Definitivamente es más de lo que puedo soportar...
   Ha causado conmoción la noticia de el final, a pesar de lo que cualquiera pudiera pensar dado el tiempo en pantalla de nuestra serie. Era lógico imaginar que ocurriría en cualquier momento... dicen los que no siguen la trama. Pero para esa costra dura de fanáticos que durante quince años hemos seguido el programa, que vimos a Jared Padalecki y Jensen Ackles pasar de muchachitos bonitos a tipos guapos (¿cómo no le duele a Jensen esa cara?), luchando contra lo sobrenatural, aún nos resistimos a la idea aunque esta parezca definitiva. Está cada vez más próxima la temporada quince, la final, la que dará por concluida la historia de Sam, Dean, Castiel y el resto de nuestros personajes amados. 
   Se anuncia que esta será especial, el gran villano, el peligro final será el mismísimo Dios (¿y Jesús?, nunca apareció); lo que ya de entrada genera piquiñas incómodas, como lo ha sido esa manera de mostrar al Cielo y a los ángeles. Chuck ha regresado para desatar finalmente el Apocalipsis, abrió las puertas del Infierno y todo lo malo ha emergido. ¡Y mató a Jack!, ese hijo que la vida le había dado a Castiel y Dean… No en todo el sentido que hubiéramos querido. ¿Qué más podemos esperar? ¡Cualquier cosa! ¡Es Supernatural!
   Ya se anuncia la entrega de unos premios muy especiales en el Norte, los que valen, los adjudicados directamente por un público predominantemente juvenil, los Teen Choice Awards, y nuevamente Supernatural, como es tradición, está nominada en la parrilla de The CW, como también lo está Jared Padalecki. Posiblemente será la última vez.
   Como será la última vez que se presenten en esos eventos de la Comic-Con para anunciar lo que sigue, lo que llegará...
   Aunque las convenciones, esas si continuarán, porque si hay un programa que se ha sabido fabricar un público ha sido este, porque ha pasado de todo en estas ya catorce temporadas, y todo fue intenso aunque no nos gustara (como la caída de los ángeles, el final de los leviatanes o lo ocurrido después de que Dean regresa del Purgatorio), los muchachones eran adorablemente cretinos y las historias nos emocionaron y frustraron. 
   Por no hablar de la química entre los actores. Veremos quienes reaparecen para el gran final. Hay quienes desean un fin de ciclo inapelable, unas muertes que sean irremediables, que el programa nunca pueda regresar porque fue un final final. Yo no quiero eso. Me conformaría con un destino donde Sam tiene una casa, un trabajo, una esposa de cabellos negros, tal vez latina (o cierta sordomuda que se comenta que puede volver a la vida), dos niños y que una de ellas grite feliz de que vienen los tíos Dean y Castiel, que andan juntos para arriba y para abajo. O, de no ser posible dado lo pacato de los productores, que la mismísima Amara regrese y le ofrezca el universo entero, que el mayor de los Winchester lo merece. Ya, para finales decepcionantes tuvimos Juego de Tronos.

   Eso sí, como sea, dolerá... 

SAM, DEAN Y EL ASUNTO EN SAN LUIS -01x06

viernes, 2 de agosto de 2019

LOS WINCHESTER Y LOS ESPEJOS DE MALA SUERTE -01x05

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   Esto suena como a jugar con la ouija en un cementerio...
   El quinto episodio de la primera temporada de Supernatural nos regresó a un enemigo ya conocido aunque presentado en una nueva modalidad, un fantasmas, como la del primer y el del tercer episodio. Uno agresivo y rencoroso como familiar político en día de fiestas, en la modalidad de otra leyenda urbana muy comentada, como también lo era la del piloto, la dama de blanco en la carretera. Esta es Mary La Sangrienta, nombre que se parece mucho al que la historia le da a una reina escocesa que fue decapitada por su prima, Elizabeth, cuando se disputaban el trono inglés y ganó la hija de Enrique VIII por una cabeza. Peleas de católicos y protestantes que hoy nos suenan a locuras pero que durante siglos moldearon lo que luego sería el futuro, nuestro mundo.
   Los Winchester, dos muchachones a quienes las chicas del episodio no dudan en catalogar de muy guapos, se presentan e investigan un caso notable que... no sé exactamente por qué les llamó la atención. ¿Leyeron en el periódico sobre un hombre que muere por causas no determinadas estando a solas en un baño y en eso hay un indicio sobrenatural? Siempre he creído que mucha gente muere en sus baños (no quisiera yo). Obviamente los chicos necesitan de una razón para lanzarse sobre el caso, ¿eh?
   Tres chicas pasaban el rato y hacen una invocación a una entidad de la que han escuchado que mata a quienes lo hacen. Hay dudas, algo de temor, pero se hace. Y uno se pregunta para qué, pero se entiende que unas chicuelas lo hagan, hay presión de amigas, el deseo de no parecer un miedoso y la misma rebeldía de la edad. Fuera de que nadie espera, realmente, que pase algo, por mucho que sostengan en contra los mitos urbanos de “yo supe de un caso que...”. Frente a un espejo la chica repite tres veces el nombre del presunto fantasma. Y este aparece, moviéndose en superficies reflectantes, y mata a un hombre. El padre de la joven que le trae, por lo que se entiende su culpa luego. Y qué karma.
   Esta leyenda del espíritu convocado repitiendo su nombre tres veces es muy conocido, al menos en cuentos y relatos, unos frente a los espejos; otras veces se especifica necesariamente que se haga a media noche a la luz de velas; otras versiones indican que tiene que ser en un cementerio (en algunos relatos el nombre del espíritu es Verónica). Pero, como sea, el nombre se repite tres veces, la entidad se presenta y, aparentemente, algo pasa. Siempre algo desagradable. Por lo que vuelvo al punto, ¿que por qué se hace?, porque nadie cree en fantasmas, claro.
   Este tenía su pega, estando a punto de casarse, la presencia originaria es abandonada, o traicionada, y se mata frente a un espejo, quedando atrapada en este, lo que se entreteje con otra leyenda urbana, otra creencia, la de que hay que cubrir los espejos cuando alguien muere en una casa para que su alma no quede atrapada. Este, en especial (porque la historia de los hermanos lo reclama así), persigue a gente que guarda secretos mortales, crímenes que han terminado en muertes que no han confesado. El hombre había matado a su esposa, la otra joven había arrollado a un chico dejándole abandonado en la carretera. Es un fantasma rencoroso pero justiciero, combinación peligrosa, como moralista era la dama de blanco en el piloto, que iba tras tipos infieles.
   Me gustó el caso, la investigación, la pelea con el enemigo, donde Sam es la carnada porque guarda un secreto de muerte. Me gustó el giro, parecían haber triunfado y el fantasma, saliendo de los pedazos de espejos, como la entidad en la película El Aro (o La Llamada como también se le conoce), se pasea por ahí. Es Dean quien salva el momento enfrentándola a su propia imagen en otro espejo y la sangre que ella misma tiene en las manos; fue algo ingenioso, como lo que hace Sam en el primer episodio con la culpa que la dama de blanco cargaba. Sin embargo… pudo hacerse algo más siniestro, como fuera alguien acechando desde el espejo y que la persona sintiera que era mirada, siempre notando una sombra en las superficies pulidas. Cuando el espíritu atacaba era demasiado rápido.
   Aquí sabemos que algo más pasa con Sam, aparte de la rabia que siente por la muerte de Jessica y su deseo de vengarse; se siente culpable porque presentía que algo malo pasaría, viéndolo en forma de sueños, y nada dijo porque deseaba parecer normal. Él vio la muerte de Jessica y nada hizo. Esto lo ignora Dean, quien cree que todo se reduce a la culpa. Lo que Sam oculta, esa capacidad psíquica, será de vital importancia después. También lo será la culpa, como veremos, uno de los motores en la vida de los Winchester, especialmente en la de Dean.
   Sobre la chica a la que el novio se le suicidó, no creo que haya persona en el mundo que pudiera responsabilizarla de eso; que una persona le diga a otra “o te quedas o me mato” es la más clara invitación para que se le deje sola. ¿Quién se arriesga a continuar, a darle la espalda o a dormir con semejante demente?
   ¿Fue sólo a mí o parecía incómodo dormir como lo hacía Sam en el Impala? Cuando ve a Jessica, ¿deliraba por falta de sueño, por cansancio o ella realmente estaba allí? Claro, nada cuenta, y es que aunque los hermanos andan juntos para arriba y para abajo, se cuentan pocas cosas. Eso también lo comprobaremos a lo largo de la historia. ¿Y cómo es que esas canciones siempre suenan tan bien cuando un episodio inicia o termina? 

LA BATALLA FINAL DE LOS WINCHESTER

martes, 9 de julio de 2019

SAM, DEAN Y EL AVIONAZO -01x04

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   El gran enemigo...
   La verdad es que en ese momento ¿quién podía imaginar la importancia que este antagonista tendría? No él, su especie. En el cuarto episodio de la primera temporada de Supernatural vemos una extraña nube de puntos como insectos que se mete por la boca de un sujeto, el cual tiene sus ojos completamente negros cuando actúa y el cual derriba un avión en pleno vuelo. Con una muy buena escena de desastre, la verdad sea dicha. No se trata de una nube de nanotecnología escapa de control, era un demonio (luego quedaría mejor con el humo).
   Llamados por un amigo de Dean y John, a quien ayudaron en el pasado, los hermanos se involucran en la investigación. Y valiéndose de trucos entran como agentes de investigación de catástrofes aéreas; causaba gracia ver la incomodidad de Dean con el traje siendo que en el futuro será como una segunda piel. Y así es como conocemos el dato sobre el olor a azufre y al ser al que se le vincula; nos enteramos que enfrentan a un demonio, y donde estos están no falla ese elemento de la tabla periódica. Enfrentan a un bicho salido del Infierno que ha poseído a una persona para obligarle a hacer algo terrible. Y, repito, nunca imaginé que estos personajes, los demonios, fueran a resultar tan importantes para la trama. Confieso que en ese entonces no era mi villano favorito, comparado con monstruos como el wendigo, o los iracundos fantasmas.
   Aquí entran en juego varios puntos de cruce de religiones, la posesión obliga la aparición del uso del nombre de Cristo y el agua bendita para un exorcismo, elementos del catolicismo, pero sólo como utensilios de lucha ya que los hermanos no muestran tal creencia, algo muy típico de los pragmáticos gringos a la hora de hacer sus programas, como gente que se persigna y lo hace mal. También vemos una escena explicativa sobre los personajes, Sam no duerme torturado por algo, ¿el recuerdo de su novia muerta?, y Dean lo nota.
   Encontramos a este durmiendo en boxer, con un descarado paneo de la cámara sobre su cuerpo boca abajo, cuando se explotaba la imagen de chicos guapos (que no les dejará nunca, pero con el tiempo prácticamente dormirían hasta con chaquetas). También encontramos ese elemento de comedia referida al mayor de los hermanos. La gente ama cuando se le hace actuar como tonto, y cada vez que teme a algo, y se resiste a admitirlo, divierte. Y enternece. El gran guerrero asustado que no puede permitírselo. Ni que lo noten porque es un macho alfa aunque esté temblando. Confieso que siempre me divierte, me gusta, pero también es algo irritante cuando le ridiculizan. Joder, es el gran Dean Winchester, quien, como Xena, la princesa guerrera, es verdugo de dioses antiguos y hasta de grandes demonios.
   Aquí introducen un elemento necesario, ¿imaginan trabajar en un avión, habiendo sobrevivido a un accidente, y que unos loquitos le digan que hay un demonio que va a derribarlo, sin haberle visto los ojos al sujeto antes? Habría sido muy difícil, por eso meten el detalle de que ella viera al sujeto con sus ojos negros. Pero, con todo, siempre es difícil para los hermanos explicar quiénes son, qué hacen, que son los héroes que vienen a salvarles. La ingrata y solitaria lucha de dos hermanos contra todo lo sobrenatural del mundo. Parte de la mitología del programa.
   Complicado era saber por qué ese demonio hacía eso, derribar aviones cuando debía estar buscando almas que arrastrar al Infierno, y más cuando persigue a los sobrevivientes del avionazo inicial para matarles también, como la propaganda de la hojilla aquella, que si a la primera se le pasa, la segunda lo remata, para que no queden sobrevivientes. La explicación que da Sam es genial. Apelando al folklore, en este caso a uno universal, que hay culturas, como la japonesa, donde se sostiene que tras toda gran tragedia, desastre natural o accidente que afecte a la humanidad hay demonios implicados. Pero, como expresé, no me gustó de entrada este personaje, porque no se le destruyó, hizo mal, mucho, y tan solo fue exorcizado, no destruido.
   Qué difícil era tratar con estos seres al principio, pero no lo sabíamos aún. Y ahora me pregunto, recordando a Dean dormido boca abajo sobre esa cama... a su lado, en la otra, ¿Sam estaba igual antes de salir a trotar en lugar de dormir? De eso se alimentaba el fandom, el Wincests. 

LOS ESPEJOS DE MALA SUERTE -01x05

jueves, 6 de junio de 2019

DEAN, MUERTE EN EL LAGO -01x03

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   ¿Lo más siniestro?, el lago. Los lagos en general.
   El tercer episodio de la primera temporada de Supernatural nos muestra una constante a lo largo del programa: que Dean adora a las mujeres en general, y al inicio a las meseras en particular (esa sonrisa a la joven fue increíble, ¿qué no haría uno teniendo esa cara en unos carnavales en la isla de Margarita?), lo que más tarde será un elemento constante de todos los fics, antes de que el programa se volviera tan oscuro. También las leves discusiones con Sam, por ello, por mujeres, porque uno se conserva fiel a una memoria y el otro cree que un clavo saca otro clavo. Igualmente notamos que los hermanos parece que nunca han discutido sobre lo que pasó la noche que Mary Winchester murió, qué pensó y sintió Dean a los cuatro años, y eso, como que Dean ame a las mamis pero no tanto a sus niños, extraña un poco, porque fue él quien cuidó la cuna de Sam desde esa noche. Por cierto, que como se verá luego, los niños siempre terminan confiando en el mayor de los hermanos.
   También siguen esos detalles que imagino crearon el fandom sobre el Wincest, que investigan algo frente a un monitor y están prácticamente uno sobre el otro. Igualmente esas bromas entre ellos, como esa de quién eres y qué hiciste con mi hermano. Me encantaba esa chaqueta negra de Dean, nunca se la quitaba... Ahora bien, el caso de la semana no fue muy bien aprovechado. Aclaro algo que sostenía en otro espacio, Supernatural no tiene malos capítulos, no hay uno que no haya visto varias veces (vaaaaarias veces), sino unos más intensos que otros. Y este fue algo menos intenso, comparado con los dos primeros.
   La idea era muy buena, un enorme y siniestro lago oculta una amenaza que comienza por llevarse a una linda muchacha. Y aclaro que me parece que todos los lagos son siniestros. Según los muestran en cine y televisión, aparentemente hay una gran cantidad de ellos donde se ha ahogado mucha gente que nunca ha aparecido, ¿quién puede nadar tranquilo con eso en mente? Después del deslave del estado Vargas, en Venezuela, en el año 1999, ni siquiera iba porque me parecía que si uno se metía a la playa podía encontrar bajo la arena a un desaparecido. Un muerto “agarrándote” el pie, pues.

   Bien, comenzando hay una toma vista de lejos de la joven arrojándose al lago, daba la sensación de que era mirada, pero también era poco bonito el conjunto del agua y los bosques rodeando esa gran masa oscura de agua (o me parecía a mí, a lo mejor hay quien lo encontró bonito), pero llegaron hasta ahí; aquí, como en el resto del programa, las muertes fueron... decepcionantes.
   Fueron muertes muy bruscas, más rápidas que tenebrosas (y el programa se llama Sobrenatural, en su traducción). Al principio se entiende que no quieran explicar de qué se trata para crear tensión, no sabemos si es un monstruo o algo así (el de la Laguna Negra, por ejemplo; o una piraña prehistórica revivida), pero por no dar detalles, por guardarse tanto, le restaron impacto a las escenas. Imaginen a esa bella chica nadando en toda es inmensidad rodeándola, y que algo se acerque bajo ella, acechando como Tiburón, viendo sus piernas, la superficie del agua, el brillo del sol, algo que alarga unas zarpas y la atrapa por los tobillos, sumergiéndola. ¿Puede haber algo más feo que verla debatirse inútilmente mientras se insinúa algo atroz? El chico en el lavaplatos fue un buen detalle, la amenaza puede alcanzarte donde sea, y lo inevitable de verle atrapado bajo el agua fue bueno, pero faltó un detalle, una mano oscura que le atrapara por un segundo, halándole. Eso habría sido mucho mejor.
   El villano de la semana era un fantasma, uno vengativo y furioso. A diferencia de la Dama de Blanco en el piloto, que castigaba al que se le cruzaba por el camino, este buscaba específicamente a quienes le dañaron, y a sus descendientes para causarles más dolor a sus enemigos antes de matarles. La historia del chico atormentado por unos compañeros de clases, ahogado y desechado en el lago fue buena, pero una pequeña recreación de ello habría dado profundidad y dramatismo. Ver el hecho, notar el miedo de los culpables, las ganas de ocultarlo todo.
   Como buen programa de terror, donde la gente no pudo continuar ante el zarpazo del destino, encontramos a la mamá que todavía espera saber qué pasó con su muchacho, atesorando sus recuerdos. La resolución es que este reclame su venganza. A decir verdad el fantasma no es vencido, este para cuando obtiene lo que quiere y parece darse por satisfecho. Lo que sí hacen Sam y especialmente Dean es rescatar al niño que se ahogaba.
   Me gustó mucho la primera vez que lo vi, todas las otras también. Ahora, visto hacia atrás, la crudeza en el ataque de las criaturas sobrenaturales que llegaría luego, este episodio se vio muy ligero. Faltó explotar el suspenso. Lo que si es que ya conocemos un nuevo tipo de fantasma, el que no puede seguir porque está lleno de ira por lo que le hicieron. Hay algo de justicia en eso.
   Me tocó partir el video en dos porque sobrepasó en peso el límite de Blogger. 

SAM, DEAN Y EL AVIONAZO -01x04

lunes, 20 de mayo de 2019

SAM, DEAN Y EL MONSTRUO EN EL BOSQUE -01x02

   En las playas no pasa esto...

   Si el primer episodio de la serie me había dejado picado, el segundo me fascinó, porque soy amante de las películas de terror y suspenso por un lado, y porque Dean Winchester se nos mostraba como más genial de lo que imaginábamos, desde un punto de vista masculino. El personaje exhibe algo que en el fondo mucho hombres deseamos, una vida vagabunda y aventurera, al volante de un carro increíble recorriendo carreteras, atravesando todo un país, mirando paisajes, llegando a lugares nuevos, y mientras lo haces oye buena música, come lo que le da la gana y quiere, bebe bastante, coquetea con cuanta chica se le cruza por el camino, no rehuye una pelea a puñetazos y encima se ve del carajo mientras lo hace. ¿Quién no habría querido una vida así, con todo y facha, alejado de las presiones de horarios de un trabajo que a veces no satisface y que no nos cubre de la incertidumbre de un mal momento en un instante dado? Al menos por un tiempo. Sin la maldición familiar, claro. Esa es una mugre como llegaremos a ver más adelante.

   Y si, digo terror y suspenso por el comienzo del programa, los tres jóvenes amigos, guapos y llenos de posibilidades, los retrataron en dos segundo, acampando en un lugar apartado, bello pero solitario, porque lo era, bonito (soy más de playas y ríos que de montañas y bosques, pero el lugar lo era). Los jóvenes saliendo, los gritos, el ataque, uno escondiéndose en su carpa, apagando luces y sonidos, muerto de miedo, ¿sabrá que estoy aquí?; todo fue de tensión y suspenso. Tres chicos más, damitas, tres parejitas corriendo por esos montes en las sombras, con eso cazándolos, alguna chica cayendo, un cobarde gritando que sólo se cuida a sí mismo, todos separándose y ya la película estaba hecha. Vi una así hace poco, dos parejas van en un carro comportándose extrañamente tontos y en un descuido atropellan algo que luego resulta era el hijo de una Pie Grande, que va por venganza. Merecidamente. Malisima, por cierto, esa cinta; uno casi deseaba que los matara para que pasara algo. Pero lo que quiero decir es que hay películas que se hacen así. Y hasta con menos, como El Proyecto de la Bruja...

   Por supuesto, después de ese inicio, la calidad para asustar baja porque comienza la investigación de dos jóvenes que se hacen pasar por el funcionarios que toque para lograr sus fines, en este caso eran agentes de Parques como la vez anterior eran Marshalls; aparece la bella chica hermana de uno de los desaparecidos, está la vieja víctima que recuerda todo y que ya no cuenta su historia cansado de ser objeto de burlas (pero que no se va, si a mí me ataca un monstruo y sobrevivo, pensaría en emigrar). Con lo de “¿conoces de un oso que abra la puerta?”, fuera de pensar en Yogui, que era más listo que la mayoría de los osos, recordé cuando, más adelante en el programa, aparece Hulk.

   El enemigo esta semana no es un fantasma atado a una tarea, aparecérsele a hombres que considera infieles en una curva del camino, es un monstruo. Y así como el cuento de la mujer en la carretera es un mito archiconocido del mundo entero, también esta criatura lo es, la cosa salvaje que vive en los bosques y es vista a lo distancia, por las noches, por muchos pueblos en sus tradiciones, algo con lo cual las madres asustan a sus hijos. La leyenda habla del cazador, el indio o el colono que pasa un mal invierno y comete un acto abominable que le condena ante los dioses (es una leyenda marcadamente indígena), convirtiéndose en la pesadilla de las tribus cuando el invierno es largo y malo (como en Juego de Tronos).

   Es el wendigo, algo que una vez fue humano, quedando atrapado sin alimentos en un punto apartado en pleno invierno, a punto de morir de hambre, y que para sobrevivir devora la carne de otros seres humanos. Un caníbal maldito que se transforma en algo apenas más elaborado que un animal salvaje y aterrador, sagaz y fuerte. No lo encontré, pero tengo un libro de 1965 que habla de esto, del Abominable Hombre de las Nieves, el Yeti, el Sasquach, que no son lo mismo pero se parecen bastante. En ese texto casi se asegura que son criaturas reales dado la gran cantidad de testimonios de sus presencias, por la persistencia de los relatos, aunque hoy en día, sentado frente a un monitor, uno, que intenta no salir de la zona de confort, duda.
   El ser que atrapa hombres y los come para sobrevivir, logrando hacerlo durante decadas y decadas, hibernando después de alimentarse. Este tema fue maravillosamente desarrollado en otra historia aterradora, en Los Expedientes Secretos X, el atroz Eugene Tooms, quien devoraba los hígados de sus víctimas. Hay algo horripilante en la idea de estos monstruos, no que cazan y matan, sino en el canibalismo. Eso eriza la piel.

   Aquí será Dean el héroe, quien mate al monstruo (Sam acabó con el fantasma en el episodio anterior), y llega la parte genial cuando la chica le dice que no sabe cómo agradecerle y este sonríe todo chulo casi chasqueando la lengua. La primera vez que lo vi, subtitulado, preguntaba ella ¿tenías que vulgarizar el momento, verdad?, y este estallaba en un sí; eso, para mí, fue increíble. Ese es Dean. Sin embargo... el episodio si tuvo una falla. Algo pequeño y tonto en un programa casi perfecto: la criatura fue mostrada muy generalizadamente. Era un wendigo y ya. Faltó que investigaran que en mil seiscientos, o setecientos u ochocientos salió una pandilla de cacería, que se perdió, encontrándose luego unos cuerpos mordidos pero faltando uno y algo así. Que ese windigo fuera fulano de tal. Fuera de ese detalle, repito, estuvo muy bien.

   Hasta ahora va quedándonos claro que si uno quiere emprender un viaje a un lugar apartado, o de noche, dos cosas no deben faltar en la mochila, balas de sal, por si acaso tropezamos con un fantasma, y unas bengalas o algo para producir un fuego medianamente eficaz a la hora de rociar algo con tamaño semi humano, por si a las dudas. 

DEAN, MUERTE EN EL LAGO -01x03

miércoles, 1 de mayo de 2019

LOS WINCHESTER TOMAN LA CARRETERA -01x01

SUPERNATURAL, ¿PARA SIEMPRE?
   La leyenda comenzó de manera tan simple...

   Ah, dicen que recordar es volver a vivir, y es cierto. Evocar algo que nos pasó emociona, divierte, ilusiona y molesta otra vez, pero añadiéndole cierto saborcillo nostálgico que se va apreciando con los años. La noticia de que esta será la última temporada de Supernatural, hecho al que nos negamos, me ha hecho desear verlo todo de nuevo. Aunque no es la primera vez que lo hago. Antes, en la Venezuela no paralizada por un ataque viral de abortado socialismo, cuando llegaban las vacaciones me tomaba tiempo para ver una que otra temporada de mi serie. Que me encanta, soy fan de ella, de sus temas, mitologia, de sus protagonistas y en especial de Dean Winchester. ¿Quién no querría ser Dean, guapo, carismático, atrevido, osado, todo chulo con las mujeres, amantes de las aventuras en la cama, en la carretera, con los puños y en la mesa? Sin la maldición familiar, claro.

   Recuerdo cuando todo comenzó, un día martes a las nueve de la noche por la WARNER. Como el tema del misterio y el terror siempre me ha gustado me apunté para verlo, no esperando nada del otro mundo la verdad sea dicha; ya había visto el día anterior los inicios de “Voces del más allá” y “medium”, por SONY, gustandome un poquito menos esta por la gran carga de la vida familiar de ella, aunque me pareció buena. No iba con grandes expectativas con Supernatural, pero en cuanto la cosa toma fuerza, y Jensen AcKles ya es Dean Winchester y Jared Padalecki es Sam, cada uno en su papel, ya estaba fascinado. Y no es tan extraño, este Dean (no sabía hasta que me senté que Jensen era uno de los protagonistas), me recordaba una barbaridad al mutante de Dark Angel, el adorable canalla de X5-494m Alec, incluso con su actitud y todo. Y miren que Alec le dio gran impulso y fuerza a aquella serie. Porque Jensen Ackles es tremendo actor, guapo, si, pero capaz de transmitir fastidio, rabia, justa cólera, dolor y hasta temor con pocos gestos. Fuera de tener la carita bonita, insisto. Igual Sam. ¡Se veían tan jovencitos en ese momento! Recuerdo que cuando mi hermana Melissa comenzó a ver la serie, por consejos míos, me preguntaba cómo era posible que pusieran a esos niños en un programa tan feo.

   Bien, Supernatural, la serie. Un capítulo piloto debe atrapar a sus televidentes, lo más que pueda; allí conocemos a los protagonistas, sus motivaciones y la trama, de qué va el asunto, y muchas veces hasta lo que se persigue. Aquí mostraban a dos hermanos recorriendo las carretera de norteamérica luchando contra lo sobrenatural. Metas del piloto que a veces no se consiguen en todo los programas, necesitando estos de más tiempo para establecer la esencia del show. Juego de Tronos es un clásico, desde el inicio llama la atención, pero su núcleo, la guerra, el juego por el trono no comienza hasta que surgen dudas sobre la legitimidad del heredero del rey muerto. Pero, en este programa, ese fin se alcanzó desde el inicio, aunque mucho de ello no fuera plenamente entendible hasta pasado unos episodios. Supernatural, jugó limpio desde el inicio.
   Recuerdo que había una escena donde los hermanos discuten en un puente porque Dean siente que Sam le da la espalda a la familia; Sam le aclara que él no recuerda esa familia (a su madre) como si lo hace Dean, y luego son atacados y el mayor de los hermanos rueda a un pantanal. Cuando se reagrupan en el motel, y Sam quiere disculparse, quedé maravillado y sonreído, primero por lo bien que se veía Dean lleno de barro, y segundo por su aire todo chulo de macho cuando alza la mano y le dice a Sam que nada de momentos ñoños de películas para chicas. Ya para ese entonces sabíamos cómo era cada cual. Y era fantástico.

   Bien, de ese primer episodio, o piloto, que bien pudo llamarse La Dama de Blanco, viéndolo en retrospectiva, ahora, puede uno consolidar lo que pensó sobre lo que sucedió. Lo más fácil del mundo, ¿eh? Comenzando con la maldición sobre la familia y el resultado en dos vidas. Encontramos a un Dean niño, de unos cuatro años de edad que es amado por su madre, querido por su padre y que cuenta con un hermanito al que adora. Su padre, John, por otro lado, tiene una vida plena. Todo cambia cuando un personaje de extraños ojos amarillos aparece en el cuarto del bebé Sam y hay un grito, John corre y encuentra a su mujer en el techo, estallando en llamas. Allí pasa de todo, porque al segundo, con bebé en manos encuentra a Dean y le ordena que lo ponga a salvo (y en la mente de Dean la orden quedará grabada a fuego, asegurar el bienestar de Sam por encima de todo).

   Desde este punto John cambia, perdió a su mujer y va a dedicarse a averiguar qué pasó, más tarde a vengarse cazando al ser que le quitó todo. La génesis de buena parte de los cazadores. Pero esa noche también Dean lo perdió todo y John pareció no calibrarlo; fuera de su madre, su casa, también le arrebataron su niñez. En cuanto John puso a Sam en sus manos le quitó eso, ya no era un niño, desde ese momento sería el guardián de su hermano y más tarde eso sería el centro de su vida, proteger a Sam mientras buscan aquello que tanto les lastimó. Pero, también, se transforma en un devoto soldadito en la guerra de John, de quien siempre buscó aprobación. Confieso que siempre me pareció John un ser egoísta, un mal padre. Estaba mal, sí, pero su hijo, el que tenía conciencia de todo, también perdió bastante, sin embargo le desatiende por una nueva urgencia: cazar y vengarse. Fue lo que pensé y sentí, lo lamento por todos los que adoran al patriarca de los Winchester, pero nunca fue de mis preferidos. No como alguien que aparecería luego, el gran Bobby.

   Pasa el tiempo, los años parecen separar a los Winchester, Sam como un joven universitario quiere una vida fuera del negocio familiar, cazar criaturas sobrenaturales, lo que origina una disputa con su padre y un alejamiento con Dean. Quien le busca porque le necesita para encontrar a John, quién “salió de cacería”, ¿cómo imaginar en ese momento la profundidad de la frase? En ese reencuentro conocemos las personalidades de los jóvenes, y confieso que me asombraba y admiraba a Dean. Parten a la última dirección donde se supiera de John y encaran el caso de la semana, el fantasma de la mujer que mata en un recodo de un camino solitario. No me quedaba claro cómo lo hacía dentro del auto, aunque por el sangrero se veía que era violento (el truco de bañar el vidrio, no llegando a los extremos de la película El Hacha, pero casi casi), más tarde entenderíamos eso, la “garra” de los fantasmas. Se plantean las dos tramas que serán una constante: cada hermano decidió un camino pero por ahora se unen buscando a John, más tarde será hasta que cacen aquello que reaparecerá ahora para provocarle dolor a Sam.

   Por cierto, que en ese reencuentro de los hermanos, cuando luchan y quedan enlazados en el piso, parece que nació el Wincest, es decir, el interés amoroso, la tensión sexual entre los hermanos en la mente de muchos fans, especialmente damas, por curiosos que resulte. Una tendencia que será obstinadamente larga, sostenida aún hoy en día y que originaría miles y miles de relatos sentimentales y eróticos (y no exagero, ¡son miles!), el fandom, los fanfics. Ignoraba yo eso, lo juro, me parecían dos hermanos que peleaban, bromeaban, discutían y se querían entre ellos como en cualquier familia, no sabía que había quienes miraban más allá de lo evidente. De hecho no sabía de esa tendencia del fandom en sí hasta que aparece otro personaje, más adelante, que me hizo fruncir el ceño y preguntarme: ¿una trama homosexual en Supernatural? Fue curioso, intrigante, divertido, aunque no sorprendía que dicho interés estuviera centrado en uno de los personajes ficticio más increíbles de la televisión, Dean Winchester.

   Como sea parten buscando a John y encaran una serie de muertes extrañas, comenzando el conflicto entre ambos, uno quiere irse porque John parece que no está, el otro desea encargarse del asunto porque ese es el negocio familiar, lo que será una constante por un tiempo. Y aquí enfrentan esta leyenda urbana, la Dama de Blanco. La mundialmente conocida historia de una mujer que se presenta frente a los conductores solitarios buscando un aventón, variando a veces en su origen y propósitos. Algunas historias dicen que se trata de una novia que aparece para anunciar tragedias, prevenir muertes, no falta el que agrede e intente producir un accidente, notándose luego que ha desaparecido. No creo que haya un país en la tierra donde no haya una variante de este cuento. Como los detalles de destino. A veces pide que lleven a su casa y terminan en la puerta de un cementerio; o la que al acercarse a una curva peligrosa grita “cuidado”, evitando efectivamente un accidente y desapareciendo luego, o la que anuncia que allí murió, en un recodo señalizado por una de esas cruces que antes se veían tanto y que ya no (¿fueron prohibidas por ley?, nunca había pensado en eso).

   Como sea esta es una mujer engañada, y vengativa, busca hombres infieles para matarlos; es una entidad sobrenatural que luego sabríamos que es un fantasma furioso. El enfrentamiento con ella fue fascinante, su leyenda, sus razones, incluso saber que había trama dentro de la trama fue genial. Ella se mata porque sufrió mucho a manos de su marido, pero antes, para vengarse de él, cometía un acto igualmente horrible. Le tocaría a Sam encararla y vencerla. Con eso, y Dean, con sus bromas sobre la edad, que sus tetas si eran naturales, que nada de momento de chicas, que qué tienen de malo sus cassettes musicales y Sam respondiendo que para comenzar eso, que son cintas, yo ya estaba ganado para este programa. Y el segundo episodio tan sólo reafirmó esa idea.

   Bien, conjuran la amenaza, sabemos que trabajan al límite de la ley, y que deben seguir buscando a John, quien les deja su diario (un documento casi sagrado para Dean), y por un mensaje de este escuchamos que corren un gran peligro, que algo terrible se acerca; y esas palabras, como el hecho de que Sam pierda de la forma en la que la pierde a su novia, obligándole prácticamente a seguir al lado de Dean en la lucha, no comprenderiamos hasta más tarde hasta qué punto era de grande el asunto y cuánto se manipularon las acciones para llegar a ese punto asombroso. La serie comienza de manera modesta, dos chicos cazando monstruos, luego el programa se presta a una seriedad argumental fascinante, el mismísimo fin del mundo.

   Fue un gran episodio este piloto, dejando claro de qué iba el asunto, qué buscaban, cuáles eran sus metas, en principio encontrar al padre, buscar al demonio que mató a la madre y a la novia de Sam mientras luchan contra todo lo sobrenatural que encuentren en el camino. Y lo harán a bordo de un gran auto, un Impala 67, con buena música, dos sujetos jóvenes y guapos con mucho carisma y una gran química en pantalla entre ellos. Así, el mandado ya estaba hecho. También sabemos de los fantasmas, de lo peligrosos que pueden ser y que las balas de sal pueden alejarlos. Toda una lección práctica de vida, como esa frase de Dean: ¡Claro que hay que temerle a la oscuridad! 

SAM, DEAN Y EL MONSTRUO EN EL BOSQUE -01x02